tanto que no era capaz de sentir empatía por la gente de su alrededor, permitiéndose desplantes, malas contestaciones, manipular a los raroncitos de su alrededor y crear conflicto, en su entorno laboral, con cada una de sus palabras, verdaderas o falsas. Desvelando con ello una vida decepcionante, amargada y frustrada.
FIN
NOTA: Es una entrada triste y desagradable, como la rata de la que trata.
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