
...primera entrada, primer blog...
Se pueden cumplir años y seguir estrenando ideas, ilusión...
Y todo basado en lo que he vivido, porque mi blog toma prestado su nombre de las sabias palabras de mi hada madrina, y la propia idea, se la copio a mi prima pequeña.
Quiero llenarlo de cosas bonittas que despierten sonrisas, o ayuden a superar un mal rato. Llenarlo de imágenes, mías o prestadas, que se enlacen entre sí construyendo un cuento, una historia, un camino que tenga sentido.
Hoy es mi primera vez en estos mundos, y estoy perdida, no encuentro los botones, me da vergüenza escribir y leerme a mí misma, pero algo me empuja a hacerlo y voy a probar... si no me va bien, con dejarlo basta y si me gusta, puedo crear algo mío, para compartirlo con el mundo.
La imagen tiene historia... la "fusilamos", mis amigas y yo, para diseñar la camiseta de la despedida de soltera de una buena amiga, ahora embarazada, y en cuya boda besé a un sapín que... bingo!, no me salió rana, y hasta el momento cumple las funciones de príncipe azul de maravilla.
Bueno, voy a comprobar la increíble vergüenza que provoca releer los pensamiento de una, y a dormir, que resulta que soy la típica treintañera trabajadora, podría decirse que pluriempleada, en plena construcción de una casa, a media tesis por hacer, con un novio (el principito en cuestión) a 400 Km., y unos padres hiperactivos y exigentes viviendo en la manzana de al lado.
Dulces sueños verde rana...
Primer día...
ResponderEliminar...primera entrada, primer blog...
Se pueden cumplir años y seguir estrenando ideas, ilusión...
Y todo basado en lo que he vivido, porque mi blog toma prestado su nombre de las sabias palabras de mi hada madrina, y la propia idea, se la copio a mi prima pequeña.
Quiero llenarlo de cosas bonittas que despierten sonrisas, o ayuden a superar un mal rato. Llenarlo de imágenes, mías o prestadas, que se enlacen entre sí construyendo un cuento, una historia, un camino que tenga sentido.
Hoy es mi primera vez en estos mundos, y estoy perdida, no encuentro los botones, me da vergüenza escribir y leerme a mí misma, pero algo me empuja a hacerlo y voy a probar... si no me va bien, con dejarlo basta y si me gusta, puedo crear algo mío, para compartirlo con el mundo.
La imagen tiene historia... la "fusilamos", mis amigas y yo, para diseñar la camiseta de la despedida de soltera de una buena amiga, ahora embarazada, y en cuya boda besé a un sapín que... bingo!, no me salió rana, y hasta el momento cumple las funciones de príncipe azul de maravilla.
Bueno, voy a comprobar la increíble vergüenza que provoca releer los pensamiento de una, y a dormir, que resulta que soy la típica treintañera trabajadora, podría decirse que pluriempleada, en plena construcción de una casa, a media tesis por hacer, con un novio (el principito en cuestión) a 400 Km., y unos padres hiperactivos y exigentes viviendo en la manzana de al lado.
Dulces sueños verde rana...