Pero reformarla en serio, tirar el 80% de los tabiques, para cambiar tado la distribución, levantando tabiques nuevos, sabiendo que 10 cm. hacia la derecha o hacia la izquierda, te pueden condicionar media vida...elegir suelo...madera o laminado??, elegir paredes y suelos de baños y cocinas...elegir la cocina, sus electrodomésticos, el lavaplatos a la derecha del fregadero, el microhondas a una altura acorde a la mía (no llego al 1,60), elegir mamparas, suelos de ducha que no resbalen, escayolas, molduras, grifos, duchas, puntos de luz, puntos de enchufes, los apliques de los enchufes...elegir al contratista, y llevarte bien con él, que cabrearlo es malo, muy malo...
... y tener una madre como la mía, una sabia mujer, con una paciencia infinita, que se le agota cada media hora, con la consiguiente bronca por cada una de las decisiones...
Iba a escribir sobre reformar un piso, pero mi madre se merece mi tiempo y pensamientos.
Me ha ayudado infinito...si no es por ella "la obra" ( nuestra "obra"), aún no habría empezado, ella me entrevistó a 5 contratistas, y me ayudó a elegir al que tiene el poder de hacer un hogar del montón de escombros que existe ahora en su lugar... es una decisión complicada, en serio...
Me gestionó la licencia de obras, me puso en contacto con el carpintero más peculiar que existe, me vigila la "obra" día tras día, me mira los mejores sitios de materiales, y me acompaña a mirarlos...y aunque a veces se pone un poco pesada, me deja elegir lo que me gusta... haciéndome rectificar basándose en sus propios errores del pasado.
Es buena, inteligente, guapa, cariñosa y está más delgada que yo, lo que llevo fatal, pero se lo curra!!
Tiene un carácter a veces insoportable, como cualquier madre con su hija, pero me ayuda todo lo que puede y más!
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